miércoles, 3 de mayo de 2017

Los dos lados de la verdad

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Si bien, de acuerdo a las más antiguas enseñanzas y a la propia intuición al respecto, el universo es mental, es una creación del Espíritu. Este es solo uno de los lados de la totalidad de la verdad. Desde este lado, podemos decir que lo único real es la Mente creadora, la que llamamos Dios, y que todas sus creaciones son parecidas a un sueño o a una imaginación pasajera, es  decir: sin sustancia propia y en continuo cambio.

Cuando decimos que las cosas no tienen sustancia propia, podemos cometer fácilmente el error de no considerarlas como son en realidad.

Nuestra naturaleza, al igual que todo en la naturaleza, tiene 2 aspectos: el Absoluto y el Relativo.

Los maestros han estado y están constantemente advirtiendo a sus estudiantes contra el error de omitir el "otro lado" de cualquier cuestión. Y sus advertencias se dirigen particularmente a los problemas de lo Absoluto y lo Relativo. Esto deja perplejos y confundidos a muchos ya que contradice lo que se acepta generalmente como "sentido común".
Por eso es importante abrir la mente a este conocimiento, y asegurarse de captar la esencia de lo absoluto y lo relativo. Si no es así, uno estará siempre encerrado en la prisión de la verdad a medias (que es una falsedad). Así que reflexionen, sientan y busquen siempre el equilibrio en cada pensamiento, en cada palabra y en cada acción.

Reflexionando profundamente podemos darnos cuenta de la verdad de que el Universo es una creación mental de Dios, y por lo tanto el universo y todo lo que contiene es una mera ilusión, una irrealidad, contra lo cual nuestros instintos se revelan. Pero esto, como todas las otras grandes verdades, debe considerarse tanto desde el punto de vista absoluto como del relativo.

Desde el punto de vista absoluto, por supuesto, el Universo y todo lo que contiene posee la naturaleza de una ilusión, un sueño, una proyección luminosa creada por el Espíritu mismo. Podemos darnos cuenta de esto incluso con nuestro punto de vista ordinario, pues hablamos del mundo como " un espectáculo fugaz " que aparece y desaparece, nace y muere, somos sensibles a la impermanencia y el cambio, a la finitud e insustancialidad. Esta es la idea que se nos presenta del universo creado cuando se contrasta con la idea del Espíritu Creador eterno e inmutable, no importa lo que puede ser nuestras creencias acerca de la naturaleza de ambos.

Todo lo que tiene un principio y un final debe ser, en cierto sentido, irreal y falso, ilusorio, y el Universo que percibimos no escapa a esta regla

Desde el punto de vista absoluto, no hay nada real excepto Dios, el Espíritu o la Conciencia responsable de la Creación, no importa qué términos podemos utilizar para pensar o hablar de este asunto.
Ya sea que el Universo es una creación material o una creación espiritual en la mente de Dios; es insustancial, no duradero, sujeto al tiempo, al espacio y al cambio. Quisiera que se den cuenta de este hecho a fondo, para poder comprender verdaderamente la naturaleza mental del Universo.

Pero el punto de vista absoluto muestra sólo un lado de la imagen, el otro aspecto es el relativo.

Podemos decir que la verdad absoluta, "son las cosas como la mente de Dios las conoce, mientras que la verdad relativa es, " las cosas como nuestro entendimiento más elevado las puede comprender”.

El punto de vista de Dios es absoluto
El punto de vista del humano es relativo

Obviamente, no podemos conocer conscientemente el punto de vista absoluto, ni mucho menos intentar describirlo, pero podemos conocerlo de manera  intuitiva e inconscientemente, asumiendo que nuestra conciencia es una proyección de la conciencia única, creadora de todo, lo que venimos llamando Dios.

Y así, mientras que para Dios, el Universo debe ser irreal e ilusorio, un mero sueño o el resultado de su imaginación; para las mentes finitas que forman parte de ese universo, y que lo perciben a través de sus facultades mortales, el Universo es muy real, y debe ser considerado así.

Al reconocer el aspecto absoluto, no debemos cometer el error de ignorar o negar los hechos y fenómenos del universo tal como se presentan a nuestros sentidos y facultades.
Recuerda, no somos Dios, somos su creación, una proyección de su conciencia.

Por ejemplo, todos reconocemos el hecho de que la materia "existe", es evidente para nuestros sentidos, nos irá mal si no lo hacemos.
Y sin embargo, incluso nuestras mentes finitas entienden la explicación científica de que de acuerdo a la física moderna, no hay tal cosa como la materia, lo que llamamos materia es meramente una agregación de átomos, los cuales están constituidos de partículas que en realidad son energía vibrando a altísima velocidad.
Golpeamos una piedra y sentimos el impacto, parece ser real, a pesar de que sabemos que es simplemente lo que hemos dicho antes.
Pero también tené en cuenta que nuestro pie, que siente el impacto por medio de nuestro cerebro, es también materia, constituida de partículas que no son más que energía vibrante, y de hecho nuestros cerebros, son lo mismo.
Y, a lo mejor, si no fuera por nuestra mente, ni nos enteraríamos del pie o de la piedra en absoluto.

La materia es importante para nosotros mientras permanezcamos en el plano de la materia. Pero incluso reconociendo que la materia es en sustancia solo movimiento de la mente, esto no la hace menos materia.
Mientras que en el plano de la materia hay que reconocer sus fenómenos, podemos controlar la materia (como todos los Maestros en mayor o menor grado lo hacen), pero solo podemos hacerlo mediante la aplicación de fuerzas superiores.

Cometemos un error cuando tratamos de negar la existencia de la materia en el aspecto relativo. Podemos negar su dominio sobre nosotros, y con razón, pero no debemos intentar ignorarla en su aspecto relativo, al menos mientras permanezcamos en su plano.

Tampoco las leyes de la naturaleza son menos constantes o efectivas, cuando los conocemos, aunque sepamos que son simplemente creaciones mentales. Se encuentran en plena vigencia en los distintos planos. Cada plano del Ser y de la vida tiene sus propias leyes, si bien en esencia no hay separación.

Solamente superamos las leyes de los planos inferiores, aplicando leyes de los planos superiores, esto es: la mente controla la materia, y es de esta manera solamente que podemos realizar una verdadera transformación o alquimia espiritual.

Este proceso no queda solo en la imaginación, intervienen la actitud mental correcta, la respiración correcta, la postura correcta, la forma de vida correcta y la práctica correcta

No podemos escapar de las leyes y principios de la naturaleza, pero si podemos (y debemos) conocer el funcionamiento de los diferentes planos de nuestra existencia (espiritual, mental y físico).
Existen niveles que ni siquiera soñamos, pero esa es parte de nuestra evolución y algún día podremos acceder, con el corazón abierto y la mente clara. No solo es nuestra evolución personal, es la evolución de nuestra especie y la de todo el universo.

El plano físico o material; el nivel de nuestra realidad cotidiana tridimensional, está asociado a un estado de conciencia que se corresponde con una determinada vibración cerebral, dominada por ondas Beta.

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Es la actividad cortical del hemisferio izquierdo que produce un tipo de pensamiento secuencial, encadenado (un pensamiento pegado al otro) que crea una realidad material, separatista, densa y conceptual. Cuando no hay espacios o silencios entre los pensamientos, lo que se genera, al igual que en la música, es RUIDO.

Mientras no trasciendas los límites de tu pensamiento ordinario, permanecerás siempre prisionero de sus límites y este será el alcance y el tamaño de tu vida, ni más ni menos.

Aikido es el camino para unificar el cuerpo y la mente, para encontrar la armonía con el flujo de energía universal y desarrollar cualidades humanas superiores.
Debes realizar tu alquimia espiritual en la vida diaria.
Esto significa asimilar, transformar y responder eficazmente.
Cada situación es única.
En Aikido estudiamos esto. Nos entrenamos en armonizarnos con el movimiento para controlar cada situación.

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Estudiar estos principios, reflexionar, entrenarte en el espíritu del verdadero Budo, aumentar tu nivel de energía, entrenar tu tolerancia y compasión y mirar lejos (y también donde pones los pies!).

De esta forma, podrás ir más allá de tus límites, abrazar las contradicciones de la vida, curar enfermedades y crear una realidad feliz y luminosa.

El propósito de esta lección, es transmitirte este principio fundamental de equilibrio.

Aunque comprendas y aceptes intuitivamente que vives en un universo insustancial, creado por la mente y que tu propio cuerpo es materia de cambio y transformación, luz viva condensada por un breve momento; debes asimilar que experimentas una vida humana, viviendo por un rato en una realidad física (que a veces duele y pesa).

Si comprendes el valor de la materia y del mundo físico como vehículo de experiencias, aprenderás a controlarlo y a desplegar tu poder mental, que es otra de las fuerzas de la naturaleza, para crear la realidad que deseas y necesitas.

Considera siempre los dos lados de todas las cosas.


“La hoja del álamo cae siempre mostrando sus dos lados”

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sábado, 25 de febrero de 2017

Hacia una verdadera educación




La educación y el sentido de la vida


Sin una verdadera educación la vida carece de sentido.

Esto se hace evidente si asumimos que venimos a este mundo para aprender y elevar nuestra condición de seres humanos, desarrollando habilidades cognitivas, entrenando el cuerpo y la mente con un propósito superior y ampliando nuestra conciencia.

¿De qué sirve la educación si no inculca virtudes en las personas?

La verdadera educación se preocupa por la libertad del individuo, transformándolo en alguien solidario que no solo busca el éxito propio a expensas de los demás y desconectado del entorno en el que vive. La libertad es el resultado del autoconocimiento, cuando la mente se eleva por encima y más allá de los obstáculos que ella misma se ha creado al ansiar su propia seguridad.

La función de la verdadera educación es ayudar a cada persona a descubrir su verdadero potencial y a trascender todos los obstáculos psicológicos, y no simplemente imponerle nuevos patrones de conducta, nuevas maneras de pensar. Tales imposiciones nunca despertarán la inteligencia y la creatividad, sino por el contrario condicionarán aun más al individuo. Evidentemente esto es lo que está sucediendo en todas partes del mundo, y por eso nuestros problemas continúan y se multiplican.

Es sólo cuando empezamos a entender la profunda significación de la vida humana que puede haber verdadera educación; pero, para entender, la mente debe librarse del deseo de recompensa que engendra el temor y la conformidad. Si consideramos a nuestros hijos como propiedad personal, si para nosotros ellos son la continuación de nuestros pequeños egos y la realización de nuestras ambiciones, entonces crearemos un ambiente, una estructura social en la cual no hay amor, sino la persecución de nuestras propias ventajas y beneficios.

Hoy en día de más en más se expande el negocio de la educación. Escuelas, colegios y universidades “privadas” que privilegian el éxito de sus empresas y el prestigio antes que brindar una verdadera enseñanza y asegurarse que cada niño y cada joven aprendan y puedan expresarse libremente.

Si los padres realmente aman a sus hijos, se preocuparán de que estos reciban una verdadera educación con maestros de verdad, que los respeten, que los animen y que los formen, y no que se los utilice para cualquier otro fin.

Una verdadera educación forma personas libres, inteligentes y solidarias. Y este no es el interés de los que controlan a la sociedad.


Para descargar el documento completo ir a:

https://drive.google.com/open?id=0B978_OYsHKTnT0JNcEJHeG53UjA


martes, 7 de febrero de 2017

La Coca Cola y sus peligrosos efectos para nuestra salud

A continuación un resumen de las múltiples alteraciones metabólicas que produce en nuestro organismo la ingesta de un dañino y adictivo vaso de Coca Cola, como los niveles de azúcar en la sangre se disparan y como, al igual que con drogas tan potentes como la heroína, son estimulados los centros de placer de tu cerebro.



En los primeros 10 minutos: 10 cucharadas de azúcar entran a tu sistema. No vomitas inmediatamente del dulce tan exagerado porque el acido fosfórico corta el sabor, permitiéndote soportarlo.

A los 20 minutos: El nivel de azúcar en tu sangre aumenta rápidamente, causando una explosión de insulina. Tu hígado responde a esto convirtiendo cualquier cantidad de azúcar que pueda atrapar en grasa. (Y hay mucha azúcar en estos momentos)

A los 40 minutos: la absorción de la cafeína está completa. Tus pupilas se dilatan; la presión de su sangre sube; como respuesta, tu hígado suelta mas azúcar en su torrente sanguíneo. Los receptores de adenosina en su cerebro ahora están bloqueados y esto previene que te dé sueño.

A los 45 minutos: Tu cuerpo aumenta la producción de dopamina, estimulando los centros de placer en su cerebro. Esto es físicamente, la misma forma en que la heroína trabaja, a propósito.

A los 60 minutos: El acido fosfórico amarra el calcio, magnesio, y zinc a tu intestino, causando una aceleración extra a su metabolismo. Este está compuesto por altas dosis de azúcar y endulzantes artificiales lo cual incrementa la excreción urinaria del calcio.

A los 60 minutos: las propiedades diuréticas de la cafeína entran a trabajar. (Te hace dar ganas de ir al baño.) Ahora es seguro que evacuaras el calcio, magnesio y zinc que estaba dirigido hacia tus huesos, así mismo como los electrolitos, sodio y agua.

A los 60 minutos: Mientras la fiesta dentro del cuerpo muere poco a poco, y se comienza a tener un bajón de azúcar. Los consumidores se pueden volver irritables, lentos o perezosos.

También ya has, literalmente, orinado toda el agua que estaba en la Coca Cola. Pero no sin antes agregarle nutrientes valiosos que tu cuerpo pudiera haber usado para cosas tan importantes como hidratar tu sistema, o construir huesos y dientes fuertes.

Esto será seguido por un bajón de cafeína el cual vendrá en las próximas horas. (Tan solo 2 si eres fumador.)

La Coca Cola sola no es el enemigo solamente en este caso. Es el combo dinámico de dosis inmensas de azúcar combinadas con cafeína y acido fosfórico, las cuales son encontrados en todas las gaseosas y bebidas del mundo.


Bebida Multiuso
En muchos de los estados de Estados Unidos, la Patrulla de Caminos porta 10 litros de Coca Cola en su auto para quitar la sangre que queda sobre el pavimento, después de un accidente. Puedes poner un bistec de carne en una recipiente lleno de Coca Cola y éste se desaparecerá en dos días. Para limpiar un inodoro, sólo debes vaciar una lata de Coca Cola dentro de la taza y dejarla en reposo durante una hora, luego tira de la cadena.

El ácido cítrico de la Coca Cola, quita las manchas de la porcelana vidriosa. Para remover las manchas de óxido del cromo de los paragolpes de los coches tienes que frotar con un trozo de papel aluminio arrugado mojado con Coca Cola y éstas desaparecerán al frotar. Para limpiar la corrosión en los terminales de la batería de tu coche echa una lata de Coca Cola sobre ellos y las burbujas se llevaran la corrosión. Para aflojar un tornillo oxidado aplica un trapo empapado con Coca Cola durante varios minutos y éste estará listo para salir.

Para quitar manchas de grasa en la ropa, coloca las piezas engrasadas dentro de la lavadora. Vacía encima una lata de Coca Cola, agrega el detergente y lava el ciclo completo.

La Coca Cola soltará las manchas de grasa. También sirve para limpiar el parabrisas de tu auto cuando se ensucie en el camino. El ingrediente activo en la Coca Cola es ácido fosfórico. Su PH es 2.8, esto basta para disolver un clavo en 4 días.


Adicto a la Bebida
Los refrescos de cola contienen una sustancia ‘potencialmente adictiva’, la cafeína, extraída de la nuez de cola, otro de los ingredientes de la famosa fórmula. Esta sustancia, consumida en módicas cantidades (20 mg.) es un estimulante del sistema nervioso que produce sensaciones agradables, pero si se ingiere en cantidades elevadas (400 a 600 mg.) puede provocar insomnio, taquicardia, dolores de cabeza y hasta ataques de ansiedad. Una lata de Coca Cola contiene aproximadamente 50 mg. de cafeína, y si tomamos en cuenta que generalmente una lata “nunca es suficiente” o si pensamos en los envases de más de un litro (que sin duda alguien en algún momento ha tomado completos), la ingestión de cafeína sobrepasa el límite entre lo agradable y lo tóxico, además la cafeína, si se consume en frío, acelera su acción. Esta sustancia es principalmente peligrosa para los niños.

La Coca Cola contiene también gas carbónico que, según la AMEDEC, es un ingrediente que provoca “adicción psicológica”.

El color característico de la Coca Cola se debe a un aditivo llamado E-150, este ha sido asociado con deficiencia de vitamina B6 que es importante para la metabolización de las proteínas y la salud de la sangre, su carencia puede producir anemia, depresión y confusión entre otros síntomas, además de generar hiperactividad y bajo nivel de glucosa en la sangre.

Hasta hace poco, la compañía Coca Cola era una de las principales empresas consumidoras de azúcar. Ahora, en lugar de utilizar el azúcar como un ingrediente más de su fórmula, está utilizando alta fructuosa, un jarabe hecho a base de maíz transgénico proveniente de los Estados Unidos esto se da en los países que no prohíben los transgénicos. Esto además de causar graves daños a la industria azucarera, y particularmente a los campesinos cañeros, resulta en perjuicio de los consumidores que ni siquiera saben lo que están comprando y consumiendo. Sí, los refrescos de la marca Coca Cola, como muchos otros productos que utilizan alta fructuosa, contienen transgénicos.

Por si fuera poco, los azúcares que contiene el refresco, paulatinamente van disolviendo el esmalte de los dientes debilitándolos y produciendo caries. Y no solo eso, los azúcares que no logra digerir el organismo, se transforman en grasa, dando como posible consecuencia sobrepeso e incluso problemas de obesidad.

Anteriormente la diabetes estaba asociada a pacientes adultos, pero en el último tiempo se ha visto un aumento de casos de esta enfermedad en niños y adolescentes con exceso de peso. Actualmente existen 22 millones de niños menores de 5 años con sobrepeso. La diabetes es una enfermedad que afecta principalmente los ojos, riñones, los pies y el corazón.

Y para aquellos que creen que este problema se resuelve tomándose una “coca light”, les tenemos otra noticia: hay estudios que señalan que el consumo de sustitutos de azúcar, o azúcar sintética en grandes cantidades, provoca daños cerebrales, pérdida de memoria y confusión mental (según la AMEDEC). La sustancia que provoca estas afecciones se llama aspartamo y sostienen que podría contribuir al desarrollo del Alzheimer. Además, señalaron que los componentes químicos del “aspartamo” tienen otras consecuencias graves por un consumo excesivo, como daños a la retina y al sistema nervioso.


Ya estás enterado de algunas de las consecuencias que puede traer para tu salud tomar Coca Cola… y eso que no conocemos todos los ingredientes, de la famosa “fórmula secreta”.

Coca Cola fue nombrada una de las “10 peores empresas” de 1998 por Multinational Monitor por “llenar a los niños americanos de azúcar y agua de soda”.

¿La Coca Cola te sigue pareciendo inofensiva?




El Acido Fosfórico

El ácido fosfórico es dañino para el calcio de los huesos y es uno de los mayores contribuyentes al aumento de la osteoporosis. Para transportar el concentrado de Coca Cola, los camiones comerciales deben portar la tarjeta de “Material Peligroso”, reservada para materiales altamente corrosivos. Los distribuidores de Coca Cola han estado usándolo para limpiar los motores de sus camiones durante cerca de 20 años.

Muchas han sido las discusiones alrededor de las bebidas de cola con respecto a la salud, muchos argumentos a favor y en contra se han desatado a lo largo de su historia, desde aquellos que dicen que la Coca Cola es medicinal por que “te sube la presión” hasta aquellos que afirman que la Coca Cola produce enfermedades graves. Y el tema de consumo de refrescos de cola en México no es cualquier cosa, México está entre los tres primeros países consumidores de refrescos de cola en el mundo, en más de una ocasión ocupando el primer lugar, y se estima que el consumo promedio anual es de 114 litros por habitante. Pero esto como consumidores, a nuestra salud ¿qué beneficio nos aporta?

Según la Asociación Mexicana de Estudios para la Defensa del Consumidor (AMEDEC), el consumo de los refrescos de cola “constituye la mas grave distorsión de nuestros hábitos de alimentación”. Los refrescos de cola no tienen ningún valor nutritivo, no contienen vitaminas, proteínas ni minerales y sí gran contenido de endulzantes y aditivos como conservadores y colorantes.

Y no solo no alimenta, algunos de sus ingredientes pueden ser nocivos para tu salud. Entre los ingredientes ‘conocidos’ de la misteriosa fórmula secreta Coca Cola se encuentra el ácido fosfórico, utilizado como aditivo, que además de ser uno de los anticorrosivos favoritos de los mecánicos, (utilizado para limpiar motores, defensas, etc), en tu cuerpo provoca desmineralización ósea, esto significa que no permite la adecuada absorción de calcio en el organismo, debilitando los huesos y por tanto incrementándose la posibilidad de tener fracturas. Además, la combinación de este ácido con azúcar refinada y fructuosa dificulta la absorción de hierro, lo que puede generar anemia y mayor facilidad para contraer infecciones, principalmente en niños, ancianos y mujeres embarazadas.

Fuente: Alberrta.com

martes, 27 de septiembre de 2016

Principios para mantener la salud


Para cuidar e incrementar la salud del cuerpo y de la mente hay tres principios fundamentales:

El primero de ellos es mantener una alimentación natural, fresca, equilibrada y suficiente. El ser humano es omnívoro de manera que en su dieta debe incluir una amplia variedad de nutrientes: carnes y cereales integrales, así como vegetales, legumbres y frutas. La miel es un alimento excelente y reemplaza ampliamente al azúcar refinado (que es nocivo para la salud).



El segundo es mediante presiones y estiramientos, es decir masaje y ejercicios adecuados, para mantener el cuerpo fuerte, flexible y relajado y eliminar bloqueos, equilibrando la circulación de sangre y energía en todo el cuerpo. Respirando correctamente de manera amplia y profunda.












El tercero es la actitud mental
  
La salud depende de la alegría de vivir

Hay que cultivar la mente (habilidades cognitivas) y las emociones positivas.
Reprogramarse cotidianamente eliminando los programas mentales negativos y parásitos. Hay muchas técnicas y disciplinas para este propósito algunas obviamente mejores y más completas que otras, como el aikido o el chi kung y la meditación,  o incluso yoga o la PNL (programación neurolingüística), pero cada persona debe encontrar la que mejor le sirva.


En definitiva se trata de encontrar la unidad del cuerpo y de la mente, de plantearse preguntas fundamentales que permitan ampliar y profundizar la experiencia de vivir y no solo gastar su precioso tiempo y energía trabajando, consumiendo y corriendo detrás de objetos y personas.

El conocimiento es la base, aporta luz, serenidad y autocontrol y genera una influencia positiva en el entorno.

Salud y felicidad son dos aspectos de una misma realidad

No olvides que estás conectado a la conciencia de los otros de una manera expansiva y entrelazada, somos hijos del cielo y de la tierra, es un hecho. 
La luz que nos da la vida, el aire que respiramos, el agua que bebemos, los alimentos que consumimos, todo es interdependiente.

Tenemos que estar agradecidos, que la vida por momentos sea difícil o que a veces duela, no es un problema, todo tiene remedio, forma parte de nuestro aprendizaje. El sufrimiento y el placer son dos extremos de una misma escala y la clave está en el equilibrio.

El problema es no saber quien eres ni lo que haces en esta, tu única vida, y mientras no los sepas andarás a tientas, tratando de llenar ese vacío infinito, que generalmente se transforma en miedo y ansiedad, con ilusiones y pensamientos prestados, viviendo seguramente una vida que no es propia.
Una identidad social completamente apartada del ser biológico.

Podemos agregar un cuarto principio para mantener al salud de cuerpo y mente: vuelve a tu esencia, conecta con tu ser biológico, con tu propio cuerpo, con tu propia realidad.
Gira 180º la dirección de tu mirada y colócala en el centro de tu ser, en tu interior, donde reina el equilibrio y la calma.



La respiración tranquila y profunda te ayuda, colocando el espíritu en el punto bajo el ombligo (en la zona llamada tantien), pero sobretodo llena de luz tu cuerpo y tu vida…


…por ahora es más que suficiente!.

martes, 26 de julio de 2016

La célula inteligente (2a. parte)


El orden en los sistemas biológicos

¿Cómo hace un organismo para evitar la desorganización o el desorden? 

La respuesta es: Al comer, beber, respirar y en el caso de las plantas, por la asimilación. Es lo que se llama: metabolismo, que en griego significa cambio o intercambio. 
¿Cambio de qué? Originalmente, la idea subyacente es, sin duda, el intercambio de material, por ejemplo la palabra alemana para el metabolismo es StoffWechsel (Stoff=materia, sustancia. Wechsel=cambio).
Que el intercambio de material deba ser lo esencial es absurdo. Cualquier átomo de nitrógeno, oxígeno, carbono, azufre, etc, es tan bueno como cualquier otro de su clase, ¿que podría ganarse con el intercambio entre ellos? 

De igual forma con respecto a la energía. Clasificar a los alimentos por su contenido en calorías no es correcto porque en un organismo adulto el contenido de energía es tan invariable como el contenido material. Esto es debido a la conservación de la masa y de la energía. Es obvio que ninguna caloría vale más que otra caloría, de manera que no se puede ver como este intercambio podría evitar la desorganización del organismo.

¿Cuál es el contenido precioso en los alimentos que nos aleja de la muerte? Eso es fácil de responder. Todos los procesos, todo lo que está pasando en la naturaleza, lleva a un aumento de la entropía por parte del mundo en el que está pasando. Así, un organismo vivo aumenta continuamente su entropía, o también podemos decir que produce entropía positiva, y por lo tanto tiende a acercarse al peligroso estado de entropía máxima, que es la muerte. 
Sólo puede mantenerse al margen de ella, es decir, con vida, mediante la continua elaboración en su entorno de entorno entropía negativa, lo cual es algo muy positivo como veremos enseguida. 
Esencialmente un organismo se alimenta de entropía negativa. 

O, para decirlo menos paradójicamente, lo esencial en el metabolismo es que el organismo consigue liberarse de toda la entropía que no puede dejar de producir mientras está vivo.

La entropía negativa (también llamada negentropía o sintropía) de un sistema vivo, es la entropía que el sistema exporta para mantener su entropía baja; esto lo hace para evitar el rápido deterioro al que lo llevaría el estado inerte de "equilibrio" de la entropía.
  
¿Qué es la entropía?

Es una magnitud física que designa, en cualquier sistema termodinámico aislado y tendiente al equilibrio, la parte de energía que no puede usarse para producir trabajo. Está en relación al grado de desorden molecular interno que presenta un sistema, es una medida del desorden. A mayor orden, menor entropía.
Por eso nuestro organismo lucha contra la entropía, para no desorganizarse.
La entropía está relacionada con la 2ª ley de la termodinámica, la cual expresa que la cantidad de entropía del universo tiende a incrementarse en el tiempo, y si bien la materia y la energía no se pueden crear ni destruir, sí pueden transformarse, y establece el sentido en el que se produce dicha transformación, de forma irreversible.
El universo tiende a distribuir la energía uniformemente; o sea, a maximizar la entropía.

Hay una diferencia en los modos cómo la materia inorgánica y la materia viva se las arreglan para hacer frente a la segunda ley de la termodinámica- de la cual surge el concepto de entropía.
Mientras que en el caso de la materia inorgánica es necesaria la participación de enormes cantidades de átomos para, en promedio, alcanzar cierta estabilidad que hace posible a los organismos asegurar su existencia; en el caso de los sistemas vivos, la ley de los grandes números para evitar la entropía no es una condición absoluta, ya que comparativamente con solo unos pocos átomos participantes en las estructuras y procesos celulares, logran evitar el desorden (caos) del movimiento térmico.
Y es que la materia viva, por la peculiar organización de sus átomos en cristales aperiódicos o quasicristales, absorbe entropía negativa del ambiente y se resiste a la degradación.

Cuasicristal

La vida  representa el comportamiento ordenado y organizado de la materia, que no está basado solo en su tendencia a pasar del orden al desorden, sino también basado en un orden existente que es transmitido y mantenido. Dos son, pues, los principios que pueden describir la existencia de los sistemas vivos: el orden a partir del desorden (propio de los sistemas físicos) y el orden a partir del orden (típico de los sistemas biológicos).

Orden a partir del desorden
Un sistema biológico se mantiene vivo en su estado organizado tomando energía del ambiente y procesándola a través de su eficiente maquinaria química. Ésta acopla las sucesivas transformaciones energéticas a la producción de trabajo útil, lo que le permite ejercer las diferentes funciones celulares y así mantener su organización interna. Durante estos procesos, las células devuelven a su entorno energía disipada que consiste en calor y otras formas que rápidamente se distribuyen en el ambiente aumentando su desorden y entropía. Así, los organismos vivos ganan orden interno a expensas de generar desorden en su ambiente.

Orden a partir del orden
No toda la ordenación de un organismo vivo exige que su ambiente se desordene. Existe un orden transmitido genéticamente. La estructura del ADN permite almacenar la información genética de forma inalterada durante generaciones.
Debido a su estructura molecular (un verdadero cristal aperiódico), un gen no es perturbado por la agitación térmica y por eso puede transmitir la información genética de generación en generación sin degradarse.

Este tipo de cristal aperiódico se diferencia de los cristales ordinarios (que presentan periodicidad y regularidad en su estructura), en el rol que juegan sus átomos y moléculas individuales que permiten codificar gran cantidad de información y mantenerla estable y duradera.

ADN

La vida se las arregla para mantener el orden en los organismos y evitar la extinción.


Continuará...


jueves, 9 de junio de 2016

La célula inteligente





Parte 1

UNA NUEVA VISIÓN

La célula es la unidad morfológica y funcional de todo ser vivo. La biología clásica considera a las células como autómatas biológicos, es decir, material biológico genéticamente programado para una o varias funciones. Sin embargo cada célula tiene un grado fundamental de conciencia. Una célula es una unidad de conciencia. Con un grado de inteligencia que le permite adaptarse a las variaciones del medio y cambiar su programación e incluso improvisar para sobrevivir.

El diccionario define a la inteligencia (del latín intellegentĭa), como la "capacidad para entender o comprender" y también como la "capacidad de resolver problemas".

La célula entra dentro de esta definición.


Podemos considerar a la inteligencia como una propiedad fractal del universo: una naturaleza inteligente genera ecosistemas inteligentes, que contienen poblaciones inteligentes, compuestas por organismos inteligentes, formados por células inteligentes, que contienen orgánulos inteligentes, constituidos por moléculas y partículas inteligentes ... y así sucesivamente hasta la esencia misma.
Con lo cual podemos concluir que somos conscientes porque el universo es consciente y el universo es consciente porque nosotros lo somos también.

Somos el universo, no hay separación, no hay fragmentación. Solo hay una Conciencia y cada creación (incluyéndonos) es una manifestación de esta conciencia experimentándose a si misma subjetivamente.

La ciencia en la actualidad dedica sus esfuerzos a demostrar que son las interacciones moleculares específicas o la información genética las que determinan las funciones celulares tales como la división celular, el movimiento, la diferenciación, el diseño de la matriz extracelular, la comunicación entre células, etc.
Se considera convencionalmente de una manera determinante el rol de los genes y del sustrato físico (material) en la función celular. Como un mecanismo de relojería que se ajusta a leyes físicas y biológicas inmutables.
Sin embargo, es obvio, que alguien le da cuerda al reloj. Alguna inteligencia diseñó ese mecanismo.

El universo físico es una creación de la Mente

¿Pero, de donde saca los materiales la Mente o la Conciencia creadora, es decir Dios, para crear su universo?
Veamos.
Como no puede existir nada fuera de esa Mente creadora, que es la Conciencia única, la Fuente de donde surge toda la Creación, ni tampoco esta Conciencia puede crear ni importar materiales fuera de si misma, ya que “es” Todo y no puede existir nada fuera de ese “Todo”, podemos deducir que el universo está hecho de conciencia misma y que todas las manifestaciones, son expresiones y cristalizaciones momentáneas de esta única Conciencia.

Se ha demostrado claramente que las células son inteligentes y establecen comunicación entre ellas de variadas formas.

Actualmente gracias al aporte de nuevas investigaciones y a un cambio de mentalidad en una buena parte de la comunidad científica, se describe un nuevo panorama, en el que se considera a la conciencia como componente fundamental de la materia y directora de los cambios moleculares y genéticos.
Este nivel de conciencia no solo les permite a las células adaptarse y aprender, sino también comunicar e intercambiar información con el medio.

El campo y la célula forman una unidad de intercambio de energía e información que controla y modula la forma y la actividad.
  

Un diálogo de conciencias

Debemos comenzar aceptando el hecho de que los médicos no curan, en el sentido estricto del término, a ningún paciente. 
Únicamente las células del cuerpo pueden curar al cuerpo. 
Sólo las células saben cómo cerrar las heridas, curar infecciones o regenerar tejidos, solo ellas comprenden qué hacer adaptándose si cambian las condiciones del medio y conocen la forma de destruir patógenos y células mutantes. 

Podemos afirmar que son las células las que curan y no los médicos

Lo mejor que un médico puede hacer es ayudar: cerrando heridas, para evitar hemorragias e infecciones, reparando tejidos, moviendo los obstáculos del camino de las células, promoviendo la circulación de energía y sangre con acupuntura, dieta, ejercicios, masajes e incluso cirugía, suministrando materiales necesarios para las células (medicamentos y nutrientes) y sobretodo: abandonando los métodos invasivos y la lucha “armada” contra la enfermedad, o sea, respetando su naturaleza.
Para esto hay que estar dispuesto al diálogo y permitir que las células se expresen.
Muchas veces lo que se considera enfermedad es simplemente el resultado de una falta de comunicación y entendimiento de lo que sucede en el cuerpo.

¿Podemos aprender a “comunicar” con las células?

Hay que dejar atrás la manera convencional de enfrentarnos a la enfermedad.
La lucha cuerpo a cuerpo contra los “patógenos”, tarde o temprano condena a las células. 
Una nueva comprensión del universo y de las leyes que lo describen trae aparejado cambios en la manera de interpretar no solo la salud y la enfermedad, sino también nuestro rol como seres humanos viviendo en un entorno inteligente.
El cuerpo, al igual que el universo, tiene su manera de hacer las cosas, pero esto no significa que se corresponda con mecanismos fijos y determinados ni que la enfermedad sea en verdad lo que pensamos. El cuerpo tiene su propio lenguaje y en general lo desconocemos.
Las células tienen su manera de adaptarse provocando cambios que en general son considerados como nocivos, sobretodo si provocan trastornos, imposibilidad o dolor.
Estos cambios son considerados como una enfermedad y los médicos, desconocedores de este lenguaje natural, atacan a los síntomas y luchan contra estos, sin considerarlos como un factor de equilibrio y un cartel indicador de lo que no está funcionando bien.
Así, sin darse cuenta, en la mayoría de los casos, esta supresión de signos y síntomas trae más desequilibrios y debilita al cuerpo, resultado: más enfermedad.

Todo está en perpetuo cambio y movimiento y nosotros, como parte de un universo vivo y consciente, participamos inevitablemente de estas transformaciones.
En los procesos curativos se debe tener paciencia y aceptar los mecanismos del cuerpo, después de todo representan el resultado de millones de años de evolución.
Más importante que anular los síntomas y llevar las cosas a una “normalidad” arbitraria, protocolar y alejada de lo real, es escuchar al cuerpo, sus mensajes y señales, acompañando inteligentemente los procesos.
Incluso si a veces las reacciones son exageradas o molestas.

Si las células están mal informadas, o reaccionan de forma exagerada como en el shock anafiláctico, o incluso atacando a su propio cuerpo en forma de alergias y enfermedades autoinmunes, somos absolutamente incapaces de cambiar su manera de hacer.



 Células cancerosas (neoplasia)

Del mismo modo, estamos bastante indefensos cuando el cuerpo fabrica células cancerosas e incluso cuando favorece la construcción de nuevos capilares con el fin de satisfacer la alta demanda de nutrientes y oxígeno de estas células "mutantes”.
 ¿No sería un verdadero salto cualitativo en la evolución de la medicina si aprendiéramos a pedirles a las células del cáncer que detengan su crecimiento y la invasión, o persuadir a las células del sistema de defensa para que se abstengan de hacer anticuerpos auto-destructivos, o convencer a las células para que reconstruyan tejidos y estructuras? 

Ya que los construyeron antes, cuando éramos embriones, ¿por qué no serían capaces de hacerlo de nuevo? Las células madre en nuestro cuerpo contienen esta información.

Células madre

En los niveles fundamentales, materia y energía se transforman sin cesar y la información viaja en todas las direcciones del espacio-tiempo.

Solo hay que aprender a comunicar.
Es una transferencia de información.
En estos niveles la creencia y la intención son fundamentales.
La conciencia tiene el poder de transformar la materia.
Lo interesante es que se trata de uno mismo. De su verdadera naturaleza.

Como individuos somos la suma de todas las conciencias celulares en una conciencia unificada y la suma de todas las conciencias individuales forman una conciencia mayor aún.
Nuestro organismo es parte de un organismo superior y este a su vez de otro. La conciencia se estructura en niveles de jerarquía al igual que los organismos en biología, pero esencialmente no hay fisuras ni separación: la conciencia es una, la misma conciencia que es el sustrato de todo.


Nuestro diálogo interno es escuchado por cada célula.

Continuará...